Fernando Llorente y la teoría de los roles

24 / may / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa).

El jugador del Athletic de Bilbao, Fernando Llorente, pasa por ser el ‘león’ en mejor forma de toda la camada, y su temporada ha sido inmensa, pero en la selección deberá esperar su momento.

Los leones son animales bastante tranquilos. De hecho, en su esquema social dentro de su fauna delegan en la leona las actividades de caza y otras que requieran actividad física. Ellos, con sus azarosas melenas al viento, solo se mueven cuando tienen que hacerlos. Zarpazos certeros y efectivos que les distingue como ‘reyes’.

Su rol dentro de la camada está muy bien delimitado. Actúan cuando toca. Ni un gramo de fuerza desperdiciado. Son conscientes de su fuerza, su capacidad, y eso es lo que les hace ser lo que son, necesarios.

Esa necesidad es la que necesita el combinado de Vicente del Bosque de Fernando Llorente. El león más poderoso de entre los poderosos. Dominador absoluto del juego aéreo, físico imponente, capacidad de sacrificio, humilde, y ahora, un jugador que puede tocar el balón en el tapete. Se trata sin duda de un futbolista imprescindible para ‘La Roja’, pero quizás haya que saber dosificar toda esa garra comprimida en un cuerpo hercúleo desmesurado.

La ‘Teoría de los roles’ es la que es. Ésta, muy bien conceptualizada, dice que cada uno debe asumir sus compromisos en beneficio de un objetivo mayor. Debe no poner sus metas por encima de las globales, y debe asumir todo eso sabiendo que su momento llegará. Pues bien, Fernando Llorente en la selección española debe comprender cuál es su papel y actuar en consecuencia.

Los ‘tocones’, el tiki-taka, los ‘locos bajitos’… España ha ganado jugando de una forma. Se trata de mantenerse fiel a ese estilo hasta que el estilo no es suficiente. Es ahí, y no antes, cuando Llorente se debe convertir en lo que necesita ‘La Roja’. Entrar en un debate sobre si debe ser titular o no, sería cambiar la propia esencia y genética del equipo español.

Por ello, el ‘9’ bilbaíno comprende que su papel es fundamental. Pero ese papel tiene que ser “secundario”. Eso no significa que no sea importante. En el pasado Mundial de Sudáfrica tuvo una actuación estelar en los octavos de final frente a Portugal. Esa es la clave, la esencia, el clímax de su realidad en la selección. Haciendo un símil con el mundo del basket, Llorente debe ser el microondas que desatasca un partido metiendo triples cuando todo va mal.

En definitiva, nadie discute que Fernando Llorente debe estar en la selección. Pero no es menos cierto que debe asumir su rol en beneficio del equipo. Un estilo que nos ha dado los dos campeonatos de más nivel a los que aspira un equipo nacional.