Un partido y cuatro conclusiones

4 / jun / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa).

Las pruebas se acabaron. La próxima vez que la selección española se enfunde la camiseta campeona del mundo será en partido oficial y contra un rival de solera: Italia.

De una de las concentraciones más atípicas de ‘La Roja’ no se pueden extraer muchas conclusiones, al menos definitivas sobre el estado en el que llega el combinado de Vicente del Bosque a la EuroCopa. No obstante, sí hay una serie de hilos argumentales de los cuales se puede vislumbrar algo interesante.

1. Columna. El fútbol es un aglutinador de clichés muy importantes. Después del “no hay rival pequeño”, nacieron todos los demás. Uno de ellos tiene que ver con la anatomía del cuerpo y la columna vertebral. Bien, España tiene una muy definida. Al igual que ya escribiese para el Mundial de Sudáfrica, cuando llegue la hora de la verdad tendrán que ser tres hombres los que decidan el destino: Xavi, Silva, y sobre todo, Andrés Iniesta.

La exhibición ante China ha puesto de relieve su excelsa figura. No puede faltar en el juego de España. Del manchego y los otro dos “pequeñitos” depende el futuro de ‘La Roja’ en los países del Este. Todos los demás jugadores suman, son campeones del mundo, pero la realidad sitúa a estos tres jugadores como los más determinantes.

2. Estilo, y punto. A estas alturas de la película todos sabemos cómo juega España. Por lo tanto, experimentos los justos. Mezclar formas de juego teniendo sobre el césped a Iniesta, Silva, Cazorla… es un suicidio en todo regla.

Tener a Jesús Navas una y otra vez percutiendo la banda derecha con centros que se mueren en el área. No. Que Jordi Alba por momento haga lo mismo. No. Que todo eso se haga con Fernando Llorente en el campo. Tiene un pase si el resultado y el equipo rival no permiten otra cosa. Las ideas ganan campeonatos, eso ya lo sabemos.

3. Ansiedad de cara al gol. España terminó frente a China con su marcador favorito en el último Mundial (1-0). Negredo y Torres no estuvieron finos de cara al gol, y el león se San Mamés, no juegó. Por lo tanto, la selección no debe caer en la presión de solventar los partidos con varios goles de diferencia, y ni mucho menos deben perder la cabeza los ‘9’ del equipo. España ha demostrado muchas opciones de gol. Eso no debe cambiar.

4. Forma física. Una de las incógnitas que más preocupaba a todo el mundo se ha resuelto por la vía rápida. Los jugadores llegan bien. Algunos pueden permitirse alardes como el valencianista Jordi Alba, pero en general el tono parece que será similar al de cualquier equipo que se cruce en nuestro camino.

Parece que todo está listo para viajar a Polonia y empezar a soñar con ser los mejores de la historia, la suerte empieza a estar echada.